
Hay que aumentar la concienciación acerca de la creciente prevalencia de los dos tipos de diabetes en niños y adolescentes. Un diagnóstico a tiempo y una buena educación son cruciales para reducir las complicaciones y salvar vidas. Los médicos de la comunidad, los educadores y los padres deben unir sus fuerzas para ayudar a los niños con diabetes, prevenir la enfermedad en aquellos que corren el riesgo de padecerla y evitar fallecimientos y discapacidades.
Fuente: Secretaria de salud





